Cuida tus plantas

1.  Hágase la luz

Los niveles de luz varían desde la oscuridad de una ventana que está orientada al norte, hasta un jardín brillante lleno de luz de sol. Si ningún lugar de tu casa se encuentra lo suficientemente iluminada para tu planta favorita, invierte en un macetero con iluminación.

 

2.  Mantenlas húmedas

Elevar la humedad puede ser tan sencillo como llenar una bandeja con piedras, agregarle agua y colocar las macetas de tus plantas encima. Cuando el agua se evapore, humedecerá el aire alrededor de las plantas.

 

3.  Sé cuidadoso con las diferencias en la temperatura

Coloca las plantas en la casa basándote en la temperatura de cada habitación. Cierra la puerta del cuarto de invitados para crear un ambiente freso, o adapta un mini-invernadero para las plantas a las que les gustan las condiciones más húmedas y cálidas. Dos cosas que debes evitar con todas las plantas: registros muy elevados durante el invierno y lugares con mucho viento durante todo el año.

 

4.  Toma nota de los requerimientos especiales

Recuerda que algunas plantas no pueden florecer más que en las noches más largas o con temperaturas más frescas por la noche, lo que significa que tal vez tengas que moverlas diariamente o cubrirles sus necesidades de cualquier otra manera.

 

5.  Conoce los ciclos de crecimiento de tus plantas

Muchas plantas estarán bien si tienen el mismo trato durante todo el año, pero otras necesitan de un período regular de descanso o de inactividad. Las nochebuenas, por ejemplo, después de que florezcan requerirán de un tiempo de descanso. El ciclamen y la gloxinia son otras plantas comunes que aprecian unas buenas vacaciones. La mayoría de las plantas no son así, pero si quieres que te duren más tiempo, aprende el ciclo de crecimiento de tus plantas.

 

6.  No seas sobreprotector

Es posible que cuides mucho a tus plantas. La mayoría de ellas muere debido al exceso o escasez de agua. De la misma manera, sobrealimentarlas puede quemar las raíces de las plantas delicadas y aplicarle alimento a una planta inactiva fuerza el crecimiento en el período de año equivocado. Desde luego, la falta de agua y comida también es mala. Los excesos de ambos lados estresan a las plantas, dejándolas propensas a las plagas, a infestaciones y a la mortalidad. Para mantener florecientes a tus plantas año con año, intenta dar con el balance adecuado entre asfixiarlas y desatenderlas.

 

7.  Cuidado con las plagas

Échale a tus plantas un vistazo una vez al mes. En el ambiente protegido de un hogar, la población de insectos puede explotar aparentemente de la noche a la mañana. Los áfidos, las cochinillas y los cocoideos son sólo algunas de las plagas de insectos que frecuentemente invaden a las plantas. Una vez al mes revisa tus plantas debajo de las hojas, a lo largo del tallo y en la superficie de la hoja para evitar la presencia de molestos invitados como bichos y hueveras, deshechos de insectos o cualquier otra cosa inusual.